La crianza de ejemplares de la mas alta calidad que eventualmente lleguen a contribuir al mejoramiento de una raza, la vemos como una labor que combina la ciencia y el arte para producir un ser vivo que no sólo se ajusta a los más altos estándares de belleza y armonía estética, sino además cumple con los requisitos más estrictos de una función zootécnica diseñada y probada para servicio del hombre.

En nuestra visión, un criadero debe ser una combinación del taller de un artista y un laboratorio científico, donde la valoración estética subjetiva que busca expresar valores y sentimientos para producir algo bello, se conjuga con la disciplina biológica de la valoración genética, de la nutrición y de la formación sicológica para, mediante una adecuada selección de las combinaciones de pies de cría, valorando su origen, lo que producen en términos de calidad, títulos de belleza, de trabajo, y líneas de sangre, la preparación y tratamiento de las madres y la atención y formación mental de los cachorros, para producir crías de carácter equilibrado, aptas tanto para la vida familiar como para altos rendimientos, con características tanto físicas como mentales adecuadas para toda la gama de funciones para las que han sido diseñadas estas razas.

Cada cachorro es único y diferente y a cada uno lo vemos y valoramos como una obra de arte individual y un peldaño en el proceso de selección que es la ruta del mejoramiento de una raza, producto del equilibrio entre las fuerzas conservativas de su herencia y las fuerzas  revolucionarias del entorno que le ofrecemos.